El 2025 ha sido, sin duda, un año de resiliencia para la Fundación Rafael Meza Ayau. En un entorno desafiante, fortalecimos nuestra capacidad de adaptación, consolidamos decisiones estratégicas y reafirmamos el valor del Impacto Colectivo como motor de transformación. Gracias a este enfoque, impactamos directamente a 139,249 vidas a través de 27 proyectos, articulando esfuerzos con 116 organizaciones y ejecutando una inversión social de $1.979M.
Uno de los pilares de este año fue el fortalecimiento de nuestra estrategia de recaudación. Superamos la meta anual, alcanzando un 106% de cumplimiento, con una efectividad del 28% en propuestas. Consolidamos alianzas estratégicas clave, ampliando nuestra capacidad de proyección y sostenibilidad.
En el eje de Alto Impacto alcanzamos hitos significativos. Junto al MINSAL inauguramos la renovada Unidad de Emergencias del Hospital San Juan de Dios en Santa Ana, beneficiando a más de 55,000 pacientes anuales —35,000 adultos y 20,000 niños— mediante la renovación de 3,357 m² de infraestructura, mejora de procesos y equipamiento especializado.
Este proyecto permitió movilizar más de $7.34M en conjunto con el MINSAL y aliados, y dejó fortalecida una alianza estratégica con Texas Children’s Hospital, ampliando capacidades técnicas y estándares de atención.
En 2025, en la zona de Escalón, inauguramos el proyecto Cristo Redentor 2, transformando las condiciones de vida de 245 personas pertenecientes a 89 familias. Se construyeron 92 módulos sanitarios y se ejecutaron más de 1,000 horas de trabajo comunitario bajo la metodología de ayuda mutua.
En El Salamar beneficiamos a 125 niñas, niños y jóvenes mediante formación en Atención al Cliente y Refuerzo Educativo. En El Icacal se amplió el alcance a 273 personas en etapa escolar y juvenil.
El componente de Crecimiento Económico se consolidó en Escalón, Soyapango, Apopa, Usulután, El Salamar y El Icacal, formando e intermediando laboralmente a más de 5,740 personas. De ellas, 567 recibieron asesoría directa, 345 fueron postuladas a oportunidades laborales y se alcanzó un 61% de inserción laboral. Además, se realizaron tres ferias de empleo y tres ferias de emprendedores, dinamizando oportunidades productivas y fortaleciendo la sostenibilidad económica de los territorios.
En 2023 iniciamos un proyecto de Alto Impacto de alcance nacional orientado a la Humanización de la Atención Sanitaria, cuyo avance en 2025 se tradujo en hitos estructurales clave: la creación del Área de Humanización dentro del MINSAL, la finalización del Diagnóstico Nacional y la aprobación del Programa y Plan Nacional de Humanización.
Capacitamos a 5,000 profesionales de salud mediante 19 espacios formativos, alcanzando un 267% de cumplimiento en la meta de formador de formadores.
En el eje de Familia y Legado, junto a 10 aliados estratégicos impactamos directamente a más de 46,870 personas.
En Formación Social fortalecimos capacidades con más de 560 participantes en talleres, webinarios y diplomados de alto nivel, acumulando más de 98 horas de formación.
PONGO continuó su crecimiento sostenido, alcanzando más de 5,100 usuarios inscritos, más de 8,300 recursos disponibles y más de 73,400 visitas únicas.
El impacto colectivo se construye con visión estratégica y trabajo colaborativo. Reconocemos profundamente a los aliados, organizaciones y personas que han hecho posible estos resultados.
Quiero cerrar este mensaje expresando mi más sincero agradecimiento a quienes nos han transmitido, con su ejemplo, el verdadero sentido del Impacto Colectivo: nuestros queridos Tata, Tío Lito, Tío Meme, Mamá Angelita y a los miembros de las distintas Juntas Directivas de la Fundación.
Con la experiencia que nos deja este año, avanzamos con responsabilidad y visión de largo plazo, fortaleciendo el impacto de la Fundación y manteniendo vivo el legado familiar en beneficio de los salvadoreños.